La Comisión Europea aprobó el pasado 15 de enero la primera ola de financiación del sector de defensa en el marco del nuevo instrumento Acción de Seguridad para Europa (SAFE).
Esta decisión respalda los planes nacionales de defensa de ocho Estados miembros —Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Croacia, Chipre, Portugal y Rumanía— y propone al Consejo de la UE la aprobación de la ayuda financiera correspondiente. La medida allana el camino para otorgar préstamos a largo plazo y bajo coste que permitirán a estos países reforzar su preparación militar y adquirir equipos modernos de defensa.
El siguiente paso es que el Consejo adopte la decisión de ejecución para que los contratos y desembolsos puedan avanzar según lo previsto.




