El Consejo de la UE aprobó este 26 de febrero una nueva directiva que actualiza y armoniza las normas para instrumentos de medición en el mercado único, incluidos los cargadores de vehículos eléctricos, surtidores de gas y contadores energéticos. El objetivo es facilitar el despliegue de infraestructuras de recarga, adaptarse a la digitalización y apoyar combustibles emergentes como el hidrógeno en el contexto de la transición energética.
La normativa amplía su alcance a todos los equipos de suministro eléctrico para vehículos (EVSE), incluidos los utilizados en ferrocarril, transporte marítimo y aviación. Además, introduce requisitos como cables de carga reemplazables y nuevas opciones para mostrar los datos de consumo, incluso en dispositivos móviles. Tras su adopción formal, los Estados miembros dispondrán de 24 meses para transponerla a su legislación nacional, con periodos de adaptación más largos para algunos equipos.




