Table of Contents

2.1.- ¿Qué es la Auditoría Tecnológica?
2.2.- ¿Por qué es importante realizar una Auditoría Tecnológica?
2.3.- ¿Para qué sirve una Auditoría Tecnológica en mi empresa?
2.4.- ¿Cuáles son las fases de una Auditoría Tecnológica?
2.5.- ¿Qué son y cómo se evaluan el inventario tecnológico y la base de conocimiento?
2.6.- ¿Cómo puedo clasificar de una forma útil las tecnologías y los productos de la empresa?
2.7.- ¿Cómo conozco los niveles de tecnología de una empresa?
2.8.- ¿Qué criterios me pueden ayudar a valorar el potencial de diferenciación de una tecnología?
2.9.- ¿Cómo puedo realizar un análisis comparativo de la empresa?
Benchmarking:
2.10.- Algunas herramientas útiles para la Auditoría Tecnológica:
Matriz Diferenciación-Madurez:
Matriz Competitividad-Madurez:
Matriz Valor Esperado-Probabilidad Éxito:
Matriz Impacto I+D-Mercado:
Matriz Conocimientos Mercados-Tecnologías:
2.11.- ¿Cómo puedo valorar el grado de madurez de una tecnología?

2.1.- ¿Qué es la Auditoría Tecnológica?


Es un servicio que permite analizar el patrimonio tecnológico de una empresa, en otras palabras, consiste en analizar la tecnología que una empresa está usando en una actividad concreta y la comparación con el estado de la técnica al nivel geográfico que se defina (regional, nacional o internacional). Permite por tanto identificar las principales exigencias, necesidades, debilidades y fortalezas de una empresa.



2.2.- ¿Por qué es importante realizar una Auditoría Tecnológica?


La importancia de la auditoría tecnológica reside en la valiosa información que aporta acerca de su empresa:



2.3.- ¿Para qué sirve una Auditoría Tecnológica en mi empresa?


La auditoría tecnológica es un elemento muy importante que ayuda a establecer la estrategia tecnológica de la empresa. El principal objetivo que se persigue es que el patrimonio tecnológico esté siempre aumentando o al menos manteniéndose. La Auditoría Tecnológica permite identificar las tecnologías que deberían incorporarse y las que ya no son de interés para la empresa, y por tanto pueden licenciarse o venderse (obteniendo unos ingresos extra).



2.4.- ¿Cuáles son las fases de una Auditoría Tecnológica?


De forma general, independientemente del método empleado, el proceso para la realización de una auditoría tecnológica es el siguiente:





2.5.- ¿Qué son y cómo se evaluan el inventario tecnológico y la base de conocimiento?


¿En qué consisten el inventario tecnológico y la base de conocimiento?

El inventario tecnológico consiste en interrogarse sobre las herramientas que se disponen y la tecnología que emplean, mientras que la base de conocimiento consiste en el saber hacer del que goza la empresa en todas sus actividades, ambos conceptos referidos de forma global desde la concepción de los productos o servicios que ofrece hasta la atención posventa, pasando evidentemente por la producción, la comercialización, la gestión de cobros, etc.

¿Cómo se realiza un inventario tecnológico?

Para realizar un inventario tecnológico, es necesario realizar un inventario de la maquinaria, equipos y herramientas informáticas que posee la empresa. Para todos estos, habrá que establecer su estado de propiedad (propio, leasing…) y el desempeño diario de cada uno, así como establecer el estado actual de los mismos y los años de uso de cada uno de ellos.

¿Cómo se evalúa la base de conocimiento?

Para evaluar la base de conocimiento, es muy importante establecer el dominio de las tecnologías actuales por parte del personal de la empresa. Para ello, es importante conocer datos como son el número de expertos en la empresa, su experiencia en el manejo de dichas tecnologías o documentación de los procesos para el manejo de cada tecnología entre otros. Algunos de estos datos se pueden adquirir por ejemplo mediante el uso de encuestas correctamente diseñadas.



2.6.- ¿Cómo puedo clasificar de una forma útil las tecnologías y los productos de la empresa?


Tecnologías de Núcleo y Tecnologías de Apoyo:

Basándose en las tecnologías que posee la empresa, habrá que tener en cuenta las tecnologías que se consideran prioritarias y las que representan un nivel de apoyo para la obtención final de los productos y servicios, teniendo en cuenta lo anterior pueden dividirse en Tecnologías de Núcleo o centrales y Tecnologías de Apoyo.

Las Tecnologías de núcleo son aquellas que son inherentes al objetivo de la empresa y en las cuales se basa la fabricación de los productos y la prestación de los servicios que la identifican.

Finalmente, las Tecnologías de Apoyo son aquellas que no intervienen de forma directa en los objetivos principales de la empresa, pero que son necesarias para el desempeño general de las funciones de la empresa, como podrían ser por ejemplo: herramientas informáticas CAD, ERP… u otro tipo de instrumentos como por ejemplo de pruebas y ensayos.


Subdivisión de las Tecnologías de Núcleo:

Las Tecnologías de Núcleo pueden subdividirse a su vez en Tecnologías Clave o Básicas.

Las tecnologías clave son aquellas que sustentan la competitividad de la empresa, aquellas que permitan a la empresa resaltar con respecto a sus competidores.

Por otro lado, las tecnologías básicas son aquellas que abarcan las competencias mínimas que hay que tener para desempeñar el propio oficio. Éstas las poseen todos los competidores y, aunque estas tecnologías no permiten marcar diferencias, la empresa debe mantenerlas en un nivel de excelencia comparable al de los mejores entre ellos.


Tecnologías Incipientes y Tecnologías Emergentes:

Otra posible diferenciación en el caso de ser tecnologías muy recientes, serían las tecnologías incipientes que están en una etapa inicial pero ya han demostrado un gran potencial para el futuro y las tecnologías emergentes que estando en un estado inicial su potencial se desconoce.

Clasificación de los productos:

La definición y clasificación de los productos es una tarea muy personal y depende totalmente de cada empresa. Para la realización de esta tarea es muy útil la utilización por ejemplo de mapas de procesos e incluso el catálogo comercial de productos y servicios.

Cómo relacionar productos y tecnologías:

Una herramienta muy útil es la realización de una matriz en cuyos ejes se muestren por un lado las tecnologías y en el otro los productos, de tal forma que conozcamos cuáles y cuántas de nuestras tecnologías influyen en cada producto y lo que es más importante, cuáles de esas tecnologías son diferenciadoras y comprobar que nuestro producto también lo es. Podría servir a su vez para tratar de implicar tecnologías ya existentes que nos están dando muy buenos resultados en nuestros productos para tratar de mejorarlos.



2.7.- ¿Cómo conozco los niveles de tecnología de una empresa?


Los niveles tecnológicos definen la capacidad de diferenciación para la empresa que dicha tecnología le aporta. En este sentido se podrían establecer 3 niveles de tecnologías: baja, media y alta.

El nivel bajo de tecnología sería para aquellas que hemos englobado anteriormente en el grupo de las tecnologías básicas, es decir, aquellas que no permiten marcar las diferencias.

El nivel medio de tecnología sería para aquellas que están englobadas entre las Tecnologías clave y por tanto los métodos y equipos son superiores a los de la competencia pero sin embargo algunos procesos productivos presentan gran similitud con los de la competencia lo que conlleva a una similitud en la consecución de los productos.

El nivel alto de tecnología sería para aquellas que están englobadas entre las Tecnologías clave y los métodos y equipos utilizados son diferentes en su totalidad, a los de la competencia, durante la ejecución de los procesos productivos y ofrecen por tanto una alta calidad a los productos.




2.8.- ¿Qué criterios me pueden ayudar a valorar el potencial de diferenciación de una tecnología?


Los niveles de las tecnologías dependen de la diferenciación que nos proporcionan, es importante por tanto ser capaces de cuantificar esto. Para ello, podremos fijarnos en aspectos como la novedad de dicha tecnología, la utilidad que proporciona y ventajas desde el punto de vista de coste, margen y calidad.



2.9.- ¿Cómo puedo realizar un análisis comparativo de la empresa?


En primer lugar, es importante escoger las empresas con las que nos vamos a comparar de manera adecuada. En la elección se deben tener en cuenta que debemos ser similares en parámetros como: cercanía geográfica, capacidades tecnológicas actuales y proyección tecnológica a futuro.

A la hora de realizar el análisis comparativo, debemos tratar de cuantificar definiendo valores porcentuales a aspectos como: el ciclo de vida de sus tecnologías con respecto a la competitividad que le aportan, el nivel tecnológico de esa empresa para estimar el grado de diferenciación y niveles de dominio tecnológico por parte de sus empleados para cada tecnología. Para darle mayor utilidad se pueden preparar graficas que relacionen estos aspectos entre sí.


Benchmarking:


Es el término en inglés por el cual nos referimos a una técnica de gestión empresarial que basa la mejora de la empresa en la comparación de los niveles de eficiencia propios con estándares externos.


La realización de estos análisis para conocer la situación que ocupa unido al conocimiento del mercado donde opera permite el diseño de una estrategia tecnológica y empresarial que permite la mejora continua, a base de identificar oportunidades de innovación e ir adaptando el negocio con el fin de tratar de lograr posiciones de liderazgo, alcanzar niveles de excelencia y conseguir los resultados de rentabilidad deseados.




2.10.- Algunas herramientas útiles para la Auditoría Tecnológica:


La realización de matrices de posicionamiento tecnológico, pueden ayudar enormemente a entender y analizar la situación de la empresa desde el punto de vista tecnológico. En todas las matrices las distintas tecnologías se incluyen en la matriz diferenciándose los recursos aportados a unas y a otras (por ejemplo por su tamaño). Algunas de ellas son:

Matriz Diferenciación-Madurez:


Una opción es realizar una matriz relacionando los niveles de diferenciación de las tecnologías con respecto al grado de madurez de las mismas (Embrionaria, Emergente, Evolutiva, Madura o En declive). De esta forma, aparte de ver el nivel de diferenciación actual de la empresa, podemos prever el nivel de diferenciación que tendremos en los próximos años, dependiendo de si las tecnologías que nos diferencian están ya maduras o en declive o si por el contrario están emergiendo.

Matriz Competitividad-Madurez:


Otra opción es realizar una matriz relacionando la posición tecnológica competitiva (líder, fuerte, sostenible o débil) frente a la madurez de la tecnología. Gracias a esta matriz podemos comprobar si la gestión de las tecnologías es equilibrada y existe una coherencia en la asignación de recursos (es decir, no dar un gran apoyo económico a tecnologías en las que somos débiles y además están en declive. Habrá que apoyar tecnologías en las que nuestra posición es de liderazgo o muy fuerte y que estén en fase evolutiva y se puede estudiar en el caso de las tecnologías en fase embrionaria).

Matriz Valor Esperado-Probabilidad Éxito:


Se podría plantear a su vez una matriz que relacione el valor esperado (o beneficio esperado) en función de la probabilidad de éxito de esas tecnologías. De esta forma podremos analizar si estamos destinando recursos a tecnologías con pocas probabilidades de éxito o aunque éstas sean altas pero que no esperamos que nos proporcionen grandes beneficios.

Matriz Impacto I+D-Mercado:


Otra alternativa, sería enfrentar el impacto de la I+D en la posición competitiva (es decir, en el caso de un proyecto que resulta exitoso, si éste aumentará la competitividad de la empresa) con mercado (si es conocido o no). De esta forma se puede ver si los objetivos de la empresa se centran en abrir nuevos mercados o en aumentar su competitividad.

Matriz Conocimientos Mercados-Tecnologías:


Finalmente otra opción es relacionar el conocimiento del mercado con respecto al conocimiento de la tecnología, así evaluar los riesgos que está corriendo la empresa (a mayor incertidumbre en mercados y tecnologías, mayor será el riesgo).



2.11.- ¿Cómo puedo valorar el grado de madurez de una tecnología?

El grado de madurez es un parámetro muy utilizado para realizar análisis de tecnologías, ya que la visión acerca de dicha tecnología puede cambiar radicalmente si ésta es embrionaria o está en declive. Algunos factores que pueden ayudarnos son por ejemplo: el tiempo que llevan las patentes o la accesibilidad existente en centros tecnológicos o universidades.